En los 80s había dos formas de
hacerse de buena música, una era teniendo amigos con hermanos mayores que
tuvieran un gusto refinado y cultivado derivado de intensas tardes de hierba en
las islas de CU y que compartieran sus adquisiciones, la otra comprar los
álbumes copiados a cassette en algún
bazar y bueno realmente eran tres las formas de hacerse de buena música pero
esa tercera no siempre fluía en la misma intensidad que las otras dos.
En aquellos entonces que comenzaba
a descubrir el Rock pero desde perspectivas más técnico-musicales – en parte ayudado
por aquellas clases de música que durante 4 años tomé cada sábado en una
escuelita de japoneses que aún está allá por el parque hundido. En cada nueva
canción iba siendo capaz de apreciar aspectos estructurales menos obvios de las
canciones o de los álbumes que iban más
allá de la mera línea melódica o el guitarrazo guitarrero de las canciones que
en su momento llegaban a transmitir en el FM.
Tal vez fue una cuestión de edad
pero de repente los 17, me quise sentir adulto y pues los adultos escuchan jazz, música sofisticada y cosas de ese
tipo. Desafortunadamente ni Cheap Trick,
Gary Numan o The Cars tocaban Jazz, sin embargo, aprovechando el acervo musical
de mi jefe y en un afán de crecer a la de ya!; medio incursioné en algo de A.C. Jobim, Bob James o George Benson, oh si!. "Jazz y cigarro", ese era mi otro yo de a veces y supongo que debía
ser una verdadera bomba de sensualidad, coolness
y sex appeal ante las chicas de 16-17
que en ese entonces era mí mercado objetivo. No, creo que no, definitivamente no.
Cuando cumplí 18, alguien me dio
de regalo algo de dinero mismo que usé para comprar alguna bobada seguramente,
pero con lo que me sobró tuve la brillante idea de comprar este álbum, Brothers in Arms de Dire Straits.
Dire Straits, era un grupo que
acababa de salir del closet, en cuanto a su penetración y masificación en el
mercado mexicano. Si bien la banda ya traía un historial de excelentes álbumes no
eran tan comerciales y fue con este álbum con el que entraron a mi conciencia.
Mi concepto de escuchar álbumes
se modificó, entendí el valor que le puede agregar el productor aun trabajo. Brothers in Arms
representa el álbum más fino de la banda y uno de los mejor hechos de esa
década.
Cuando uno escucha a Dire Straits hay un rasgo propio de esta
banda que es reconocible hasta con los ojos cerrados, esto es el característico
y muy fino sonido de la guitarra de Mark
Knopfler quien a mi consideración es uno de los guitarristas más finos que ha
visto y escuchado. Limpio, exacto y con un sonido único. Y en este álbum no perdió el momento de crear
una amalgama sónica rica en instrumentos bien balanceados sin existir abuso de
ninguno de los recursos pero haciendo presente en todo momento el rasgo característico
de la banda. La guitarra.
Es igualmente interesante ver la
calidad de audio logrado, este fue uno de los primeros álbumes que se grabaron,
mezclaron y masterizarón en formato Digital (DDD) ya que estaba pensado para el incipiente
mercado del CD.
De este trabajo se extrajeron,
comercialmente, tres sencillos Money For
Nothing, (que junto a Sultans of
Swing de su primer álbum de 1978 son sus canciones más conocidas), The Walk of life y So Far Away. Pero no
todo queda ahí, existen en este álbum tiene dos canciones más que en lo
personal amo de este álbum, la que intitula al álbum, Brothers in Arms y Your
Latest Trick. En esta última canción Knopfler da una muestra muy
inter5esante de su lado oscuro al presentar una canción totalmente jazzera,
donde la combinación del Sax y guitarra distorsionada juegan durante los
primeros 1.40 mins para después desarrollar
el resto de la canción en medio de un sofisticada atmosfera de sonidos donde
una vez más la guitarra matiza elegantemente la pieza hasta el final. Incluso
al tocar Jazz Dire Straits suena a Dire Straits .
En esencia la parte más
interesante de este álbum es la riqueza en cuanto a su instrumentación y la sofisticación
lograda al momento de integrar un sonido
único. Yo catalogaría este disco como una
gran muestra de algo que llamaría AOR –
Adult Oriented Rock, (no confundir con AOR que es el acrónimo de Arena Oriented Rock, un sobrenombre que
se le dio al trabajo de algunos grupos en los 80s del cual hablaré en un
posting futuro).
Es a mi opinión el ultimo gran álbum
de Dire Straits, el que le siguió a Brothers
in Arms, llamado On Every Street tardó
6 años en salir al mercado y para ese entonces a la gente ya se le había olvidado
tanto este trabajo como quien fue Dire Straits y mas si tenemos en cuenta que en 1991, el Grunge que habia sido vomitado desde Seattle caia en la escena mundial cambiando muchas cosas en el rock.
Lo compro o no lo compro.
Es un album altamente recomendable
para adicionarlo a la fonoteca personal. Es un álbum muy bien realizado y con
canciones que han trascendido dándole la calidad de ser un trabajo atemporal.
En Mixup se encuentra en la sección
de los de a $99.00, es el único álbum de Dire Straits de los 80s y anteriores
que se vende a ese precio. Se ofrecen también algunos CDs de éxitos donde el
muy recomendable es uno que se llama Sultans of Swing: The Very Best
of Dire Straits.
Para los interesados en ahondar en esto es entonces obligado el primer album, del 77 si la memoria no me falla,
llamado asi: Dire Straits. En lo referente al trabajo “No-Dire Straits”
de Knopfler les recomiendo ampliamente el album llamado Ragpicker´s Dream así como el soundtrack llamado The Princes Bride de 1987, de hecho Knopfler es un muy solicitado creador de Soundtracks, no se los demas pero este del 87 que recomiendo es muy bueno, me gusta mucho.
Del Anecdotario. Hoy no hubo Mano negra que me permitiera sacar algo del anecdotario. :(
Del Anecdotario. Hoy no hubo Mano negra que me permitiera sacar algo del anecdotario. :(
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